Té Amarillo: El Más Raro de los Seis Tipos Principales
El té amarillo (黄茶) es el más raro y menos conocido de los seis tipos principales de té de China. Si nunca lo has probado, no estás solo: incluso en China es difícil de encontrar.
¿Qué lo hace amarillo?
Al igual que el té verde, las hojas no están oxidadas. La diferencia es un paso especial llamado “men huang” (闷黄, sellado amarillo): tras el calentamiento inicial, las hojas se apilan y se envuelven suavemente mientras aún están tibias y húmedas. Este reposo lento y húmedo suaviza el borde herbáceo del té verde, produciendo un sabor más redondo, dulce y con notas de maíz, y un licor de color amarillo pálido.
Variedades famosas
- Junshan Yinzhen (君山银针): de Hunan, elaborado con brotes individuales que se mantienen erguidos al infusionarse: un té amarillo famoso y delicado.
- Mengding Huangya (蒙顶黄芽): de Sichuan, brotes tiernos, dulce y suave.
- Huoshan Huangya (霍山黄芽): de Anhui, asequible y accesible.
Cómo prepararlo
Trátalo como un té verde suave: agua a 80–85 °C, ~3 g por 150 ml, infusionar 2–3 minutos. Una taza de vidrio te permite ver los brotes danzar.
¿Por qué probarlo?
El té amarillo es el puente entre el verde y el blanco: más fresco que el oolong, más suave que el verde. Debido a que es raro y a menudo se etiqueta erróneamente (muchos tés “amarillos” son solo tés verdes con una fijación más prolongada), encontrar uno genuino es parte de la diversión.
Para los coleccionistas y los bebedores curiosos, el té amarillo es la pieza que falta para completar el mapa de los seis tipos de té de China.
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